JCI-accredited hospitals · 45+ hospitals & clinics · Patients from 90+ countries · 24/7 multilingual coordination
Health Library

Síndrome compartimental abdominal

Gastroenterology 15 min read
Medically reviewed by Acibadem Health Point Medical BoardLast updated junio 25, 2026
Quick answer

Síndrome compartimental abdominal (SCA) es una afección grave. Ocurre cuando la presión en el abdomen se eleva demasiado. Esto puede dañar muchos órganos e incluso provocar su fallo. Es muy importante detectar y tratar la SCA rápidamente para salvar vidas.

Síndrome compartimental abdominal (SCA) es una afección grave. Ocurre cuando la presión en el abdomen se eleva demasiado. Esto puede dañar muchos órganos e incluso provocar su fallo. Es muy importante detectar y tratar la SCA rápidamente para salvar vidas.

Los médicos necesitan conocer los signos de la SCA para ayudar a los pacientes. Deben entender qué la causa y cómo identificarla. De esta manera, pueden brindar la atención adecuada a quienes presentan SCA.

Exploraremos la SCA con más detalle. Hablaremos de qué es, por qué ocurre, cómo se manifiesta, cómo se diagnostica y cómo se trata. Nuestro objetivo es ofrecer una visión completa de la SCA. Esto ayudará a médicos y pacientes a trabajar juntos para obtener mejores resultados.

¿Qué es el síndrome compartimental abdominal?

Síndrome compartimental abdominal (SCA) es una afección grave. Ocurre cuando demasiada presión en el abdomen daña los órganos. Esto puede ser muy peligroso y requiere tratamiento rápido.

Definición y panorama general

La SCA ocurre cuando la presión abdominal supera los 20 mmHg y daña los órganos. Esta presión reduce el flujo sanguíneo a órganos importantes como los riñones y los pulmones. Si no se trata, puede causar daño grave e incluso la muerte.

La presión de perfusión abdominal (PPA) también es clave en la SCA. Es la presión arterial menos la presión abdominal. Si la PPA desciende por debajo de 60 mmHg, significa que los órganos del abdomen no están recibiendo suficiente sangre. Esto es un signo de SCA.

SCA primaria y secundaria

Hay dos tipos de SCA: primaria y secundaria. La SCA primaria se origina en problemas dentro del abdomen, como lesiones o infecciones. Estos problemas causan sangrado o inflamación que eleva la presión abdominal.

La SCA secundaria ocurre debido a problemas fuera del abdomen. Cosas como infecciones graves o quemaduras pueden causarla. Estos problemas provocan inflamación y presión alta en el abdomen, lo que causa SCA.

Fisiopatología del síndrome compartimental abdominal

La fisiopatología del síndrome compartimental abdominal (SCA) trata de cómo la hipertensión intraabdominal alta daña muchos órganos. Cuando la presión en el abdomen se eleva demasiado, corta el flujo sanguíneo a órganos importantes. Esto lleva a disfunción orgánica y, si no se trata, a fallo multiorgánico.

Aumento de la presión intraabdominal

La presión intraabdominal (PIA) alta es un problema cuando supera los 12 mmHg. Las presiones por encima de 20 mmHg son realmente altas y dañan los órganos y vasos sanguíneos del abdomen. Esto puede causar lesión y alterar la función de los órganos.

Disfunción y fallo orgánico

La presión alta en el abdomen daña muchos sistemas de órganos:

Sistema orgánico Efectos de la hipertensión intraabdominal
Cardiovascular Disminución del gasto cardíaco, aumento de la resistencia vascular sistémica
Respiratorio Disminución de la distensibilidad pulmonar, aumento de las presiones de la vía aérea, hipoxemia
Renal Compresión de las venas renales, disminución de la filtración glomerular, oliguria/anuria
Gastrointestinal Perfusión intestinal alterada, acidosis, translocación bacteriana
Neurológico Aumento de la presión intracraneal, disminución de la perfusión cerebral

El daño por disfunción orgánica puede llevar rápidamente a fallo multiorgánico. Esta es una afección grave con altas tasas de mortalidad en pacientes con SCA. Es muy importante reducir rápidamente la presión abdominal para prevenir más daño y salvar vidas.

Factores de riesgo para desarrollar SCA

Several factors can increase the risk of developing abdominal compartment syndrome (ACS). It’s important to know these factores de riesgo for early detection and tratamiento. Patients with a history of trauma abdominalsepsisresucitación masiva con líquidos, or quemaduras are at higher risk.

Trauma abdominal, like blunt or penetrating injuries, can cause bleeding and swelling. This increases intra-abdominal pressure. Sepsis, a severe infection, can cause widespread inflammation and fluid buildup, leading to ACS. Resucitación masiva con líquidos, needed for critically ill patients, can also raise intra-abdominal pressure by adding more fluid.

Quemaduras, and those covering a large area, can cause fluid shifts and edema. This may contribute to ACS. The table below lists the main factores de riesgo for ACS:

| Factor de riesgo | Descripción |
|————-|————-|
Trauma abdominal | Lesiones contusas o penetrantes que causan sangrado e inflamación |
Sepsis | Infección sistémica grave que produce inflamación y acumulación de líquido |
Resucitación masiva con líquidos | Grandes volúmenes de líquidos administrados a pacientes en estado crítico |
| Quemaduras | Quemaduras extensas que causan desplazamientos de líquidos y edema |

Other factores de riesgo include abdominal surgery, pancreatitis, liver failure, and conditions that cause ascites. By identifying and monitoring these patients closely, healthcare providers can prevent or treat ACS early. This improves patient outcomes.

Signos y síntomas del síndrome compartimental abdominal

Patients with abdominal compartment syndrome (ACS) show various signos y síntomas. These signs point to high intra-abdominal pressure and organ problems. It’s key to spot these early for quick diagnóstico and tratamiento. Common signs include dolor abdominal, swelling, breathing trouble, unstable blood pressure, and low urine output.

Dolor y distensión abdominal

ACS is marked by severe dolor abdominal and swelling. The pressure makes the belly wall hard and hard to feel. People often say the pain is constant and spreads out.

Dificultad respiratoria

The high pressure in the belly pushes against the lungs. This makes breathing shallow and fast. Patients might need more help breathing and have lower oxygen levels. How bad the breathing problems are depends on the pressure.

Inestabilidad hemodinámica

ACS affects the heart and blood flow. The pressure lowers blood to the heart, hurting blood pressure and flow. Signs include fast heart rate, low blood pressure, and cold hands and feet.

Oliguria o anuria

The kidneys don’t work well in ACS because of the pressure. This leads to less or no urine. The table below shows how urine output changes with ACS stages:

Etapa Producción de orina (mL/hr)
1 30-50
2 15-30
3 5-15
4

Detectar los signos de ACS de forma temprana es vital para actuar con rapidez. El tratamiento rápido para reducir la presión y ayudar a los órganos es clave para mejores resultados.

Diagnóstico del síndrome compartimental abdominal

Getting a correct and quick diagnóstico of abdominal compartment syndrome is key. It helps start the right treatment and avoid serious problems. Doctors use a mix of clinical checks, measuring intra-abdominal pressure, and imaging to diagnose it.

Medición de la presión intraabdominal

Medir la presión intraabdominal (IAP) es la mejor manera de detectar el ACS. Por lo general, para ello se utiliza un catéter en la vejiga. La presión normal está entre 0 y 5 mmHg. Las presiones superiores a 20 mmHg sugieren ACS.

La frecuencia con la que se debe controlar la IAP depende del riesgo y del estado de salud del paciente. En quienes tienen alto riesgo, como después de un traumatismo grave o de una gran cantidad de líquidos, se controla cada 4-6 horas.

Técnicas de imagen

Las técnicas de imagen, como la tomografía computarizada y la ecografía, también ayudan. Las tomografías computarizadas muestran si los órganos están comprimidos y si hay líquido o hinchazón. La ecografía no es invasiva y evalúa la presencia de líquido y la salud de los órganos sin causar daño.

Modalidad de imagen Hallazgos sugestivos de ACS
Tomografía computarizada (CT) Compresión de órganos, edema intestinal, colecciones de líquido
Ecografía Líquido intraabdominal, apariencia anormal de los órganos

Diagnóstico diferencial

El ACS puede confundirse con otras afecciones que causan síntomas similares. Entre ellas se incluyen:

  • Pancreatitis aguda
  • Obstrucción intestinal
  • Hemorragia intraabdominal
  • Peritonitis

Para diferenciar el ACS de estas afecciones, los médicos realizan una evaluación detallada. También revisan los resultados de la IAP y de las pruebas de imagen. A veces, necesitan realizar una laparotomía exploratoria para asegurarse y buscar otros problemas.

Grado y clasificación del ACS

La gravedad de la hipertensión intraabdominal y del síndrome compartimental abdominal se categoriza. Estas categorías se basan en la presión intraabdominal (IAP) y en su impacto sobre los órganos. Este impacto se conoce como presión de perfusión abdominal (APP).

La World Society of the Abdominal Compartment Syndrome (WSACS) tiene un sistema de grado para la hipertensión intraabdominal:

Grado IAP (mmHg)
I 12-15
II 16-20
III 21-25
IV >25

La presión de perfusión abdominal se obtiene restando la IAP de la presión arterial media (MAP). Una APP por debajo de 60 mmHg significa que los órganos del abdomen no están recibiendo suficiente sangre. Esto es un signo de mayor riesgo de insuficiencia orgánica.

La clasificación del ACS se basa en la IAP y en una nueva disfunción orgánica:

  • ACS primario: relacionado con una lesión o enfermedad en el área abdominopélvica
  • ACS secundario: causado por afecciones fuera del abdomen
  • ACS recurrente: cuando el ACS reaparece después del tratamiento

Comprender el grado y la clasificación de la hipertensión intraabdominal y del ACS es fundamental. Ayuda a orientar el tratamiento adecuado y a prevenir complicaciones. Vigilar de cerca la IAP y la APP, y detectar precozmente la disfunción orgánica, puede mejorar los resultados del paciente.

Manejo del síndrome compartimental abdominal

El manejo del síndrome compartimental abdominal requiere un trabajo en equipo. El objetivo es reducir la presión intraabdominal y ayudar a que los órganos vuelvan a funcionar correctamente. Esto se logra con medidas no quirúrgicas y, a veces, cirugía.

Intervenciones no quirúrgicas

Los métodos no quirúrgicos buscan equilibrar los líquidos, hacer más flexible la pared abdominal y evitar que la presión empeore. Estas medidas incluyen:

  • Manejo prudente de líquidos para evitar la sobrehidratación
  • Descompresión nasogástrica para reducir el contenido intraluminal
  • Retirada de vendajes o dispositivos constrictivos
  • Colocación del paciente para minimizar la presión abdominal
  • Manejo del dolor para reducir la tensión de los músculos abdominales
  • Bloqueo neuromuscular en casos graves

Descompresión quirúrgica

Si los métodos no quirúrgicos no funcionan, se necesita cirugía. La principal cirugía es una laparotomía descompresiva. Abre el abdomen para disminuir la presión y permitir que los órganos se expandan.

En una laparotomía descompresiva, el cirujano hace una incisión en la línea media para abrir el abdomen. Utiliza un cierre temporal, como un sistema asistido por vacío o una malla, para proteger el abdomen mientras cicatriza.

Cuidados posteriores a la descompresión

Después de la cirugía, una atención posoperatoria cuidadosa es fundamental. Ayuda al paciente a recuperarse y evita problemas. Las partes importantes del cuidado incluyen:

  • Monitorización estrecha de la presión intraabdominal y la función orgánica
  • Manejo de posibles complicaciones, como infecciones o problemas de la pared abdominal
  • Apoyo nutricional para ayudar a la cicatrización y la recuperación
  • Cierre gradual de la pared abdominal a medida que disminuye la inflamación
  • Rehabilitación y seguimiento a largo plazo para cualquier efecto duradero del ACS

Al tratar rápidamente el síndrome compartimental abdominal con medidas no quirúrgicas, cirugía y cuidados detallados posteriores, los médicos pueden ayudar a los pacientes a mejorar. Este enfoque reduce el riesgo de problemas graves a largo plazo.

Complicaciones del síndrome compartimental abdominal

El síndrome compartimental abdominal (ACS) es una afección grave. Puede causar complicaciones potencialmente mortales si no se trata rápidamente. Un problema importante es la disfunción multiorgánica, en la que la presión alta en el abdomen daña órganos vitales como los pulmones, los riñones y el corazón.

El ACS también puede llevar a sepsis, una respuesta grave a una infección. Esto puede convertirse rápidamente en choque séptico e insuficiencia orgánica. La presión alta en el ACS puede desplazar bacterias desde el intestino, lo que aumenta el riesgo de sepsis.

Los pacientes con ACS pueden desarrollar hernias de la pared abdominal debido a la presión alta constante. Reparar estas hernias puede ser difícil y podría requerir cirugía especializada, como el uso de mallas biológicas o la separación de componentes.

El ACS también puede causar una fístula enteroatmosférica, una conexión anormal entre el intestino y el aire. Esto suele ocurrir después de una cirugía para aliviar la presión. Es muy peligrosa y a menudo requiere un enfoque multidisciplinario para su tratamiento, que incluya cuidados de la herida, nutrición y cirugía.

Es fundamental detectar y tratar estos problemas de forma temprana para ayudar a los pacientes con ACS. Vigilarlos de cerca, actuar con rapidez y trabajar en equipo puede reducir los riesgos. Este enfoque también puede mejorar sus posibilidades de recuperación de esta afección grave.

Estrategias de prevención para el ACS

Prevenir el síndrome compartimental abdominal (ACS) es clave para una mejor atención del paciente y menos muertes. Necesitamos un esfuerzo en equipo para prevenir el ACS. Esto incluye detectar signos tempranos, vigilar la presión intraabdominal y manejar bien los líquidos.

Reconocimiento temprano de los factores de riesgo

Identificar quién podría desarrollar ACS es el primer paso. Los médicos deben conocer los signos. Estos incluyen:

Categoría de factor de riesgo Ejemplos
Trauma Lesiones abdominales o pélvicas, quemaduras, reanimación masiva
Quirúrgico Cirugía abdominal, reparación de aneurisma aórtico, trasplante hepático
Médico Sepsis, pancreatitis, reanimación masiva con líquidos, obesidad

Monitorización de la presión intraabdominal

Vigilar la presión intraabdominal es vital. La mejor manera de comprobarla es mediante un catéter vesical. Los pacientes graves deben tener la presión controlada cada 4-6 horas. Si la presión aumenta o el paciente empeora, compruébela con más frecuencia.

Optimización del manejo de líquidos

Manejar los líquidos con prudencia es importante. Demasiado líquido puede elevar la presión. Así es como hacerlo correctamente:

  • Use una fluidoterapia cuyo objetivo sea la cantidad adecuada
  • Controle cuánta cantidad de líquido administra y evite el exceso
  • Considere el uso de líquidos especiales o coloides en algunos casos
  • Utilice la reanimación de control de daños en los pacientes traumatizados

Al utilizar estas estrategias de prevención, podemos reducir los casos de ACS. Detectar los riesgos de forma temprana, controlar la presión con frecuencia y manejar bien los líquidos son aspectos clave. Estas medidas ayudan a salvar vidas y a mejorar la atención.

Pronóstico y resultados a largo plazo

El resultado en los pacientes con síndrome compartimental abdominal (ACS) varía. Depende de la gravedad de la afección, de la causa y de la rapidez con la que se trate. Un diagnóstico y tratamiento rápidos son clave para obtener mejores resultados y reducir las tasas de mortalidad.

El ACS puede ser mortal, y hasta el 70% de los casos graves pueden acabar en muerte. Sin embargo, una cirugía rápida puede reducir esta cifra. Los supervivientes pueden enfrentarse a problemas a largo plazo como defectos abdominales, fístulas y dolor, lo que afecta a su calidad de vida.

Después del tratamiento, son vitales los controles regulares. Ayudan a los médicos a seguir la recuperación, tratar las complicaciones y apoyar a los pacientes. La actuación temprana, la atención adecuada y el apoyo continuo pueden mejorar de forma significativa la vida de los pacientes con ACS.

Preguntas frecuentes

P: ¿Cuál es la diferencia entre el síndrome compartimental abdominal (ACS) primario y secundario?

R: El ACS primario se debe a una lesión o enfermedad en el abdomen, como un traumatismo o pancreatitis. El ACS secundario ocurre cuando afecciones fuera del abdomen, como la sepsis, causan una presión alta en el abdomen.

P: ¿Cuáles son los factores de riesgo más comunes para desarrollar ACS?

R: Los factores de riesgo de ACS incluyen lesiones abdominales, sepsis y un exceso de líquidos administrados para tratar lesiones. Las quemaduras y las cirugías prolongadas también aumentan el riesgo. Las personas que han sido operadas en el abdomen o que están muy enfermas también tienen un riesgo más alto.

P: ¿Cómo se mide la presión intraabdominal en el diagnóstico de ACS?

R: Los médicos utilizan un catéter especial para medir la presión abdominal. El catéter se conecta a un dispositivo que muestra la presión. Se utiliza una pequeña cantidad de solución salina estéril en la vejiga para obtener la lectura.

P: ¿Cuáles son los signos y síntomas clave de ACS?

R: Los signos de ACS incluyen dolor e hinchazón abdominal, dificultad para respirar e inestabilidad de la presión arterial. La disminución de la producción de orina y los problemas en órganos como el corazón y los riñones también son síntomas.

P: ¿Cuál es el objetivo principal del manejo del ACS?

R: El objetivo principal es reducir la presión abdominal y mejorar el flujo sanguíneo a los órganos. Los médicos utilizan métodos no quirúrgicos como ajustar los líquidos y la posición. En los casos graves, es necesaria la cirugía.

P: ¿Qué complicaciones pueden surgir de un ACS no tratado o prolongado?

R: El ACS no tratado puede causar problemas graves como insuficiencia orgánica y sepsis. También puede provocar hernias y fístulas. Estas complicaciones pueden enfermar mucho a los pacientes e incluso ser mortales.

P: ¿Cómo pueden los profesionales sanitarios prevenir el desarrollo de ACS en pacientes de alto riesgo?

A: Para prevenir el ACS, los médicos deben vigilar los factores de riesgo y controlar de cerca la presión abdominal. Deben manejar bien los líquidos y tratar rápidamente las afecciones subyacentes. La actuación temprana es clave para evitar el ACS.

We’re With You at Every Step

How can we help you today?

Treatments are delivered at our JCI-accredited hospitals — Acıbadem International
We value your privacy We use essential cookies to run this site and, with your consent, analytics cookies to understand how it is used and improve it. You can accept, reject, or choose what to allow. See our Cookie Policy.