Fractura orbitaria: causas, síntomas y opciones de tratamiento
Fractura orbitaria: causas, síntomas y opciones de tratamiento Una fractura orbitaria ocurre cuando los huesos que rodean el ojo se rompen debido a un impacto fuerte. Según la , esta lesión afecta la cavidad ocular y puede comprometer estructuras vitales.
Los estudios muestran que el 72% de los casos en adultos son hombres. En niños, la cifra sube al 81%, con una edad media de 12.5 años. Los traumatismos faciales en accidentes o deportes son las causas más frecuentes.
Fractura orbitaria: causas, síntomas y opciones de tratamiento La gravedad varía según el mecanismo del golpe. Un traumatismo directo puede dañar el suelo de la órbita, conocido como “blowout”. Esto requiere evaluación oftalmológica urgente para evitar complicaciones.
En España, los servicios de urgencias están preparados para atender estas lesiones. La detección temprana es clave para preservar la visión y evitar secuelas.
¿Qué es una fractura orbitaria?
Fractura orbitaria: causas, síntomas y opciones de tratamiento La cavidad ocular está protegida por siete huesos que forman una estructura resistente. Estos incluyen el maxilar, cigomático, frontal y etmoides. Juntos, crean un escudo para el globo ocular y los tejidos blandos.
Cuando un golpe fuerte impacta esta zona, la presión puede dañar los huesos. Según estudios, existen dos teorías principales: la hidráulica (fuerza transmitida por fluidos) y la del aplastamiento (compresión directa). Fractura orbitaria: causas, síntomas y opciones de tratamiento
El nervio infraorbitario, rama del trigémino, es clave en estos casos. Su afectación causa entumecimiento en mejillas y labios. Esto ayuda a diagnosticar la gravedad de la lesión.
Las fracturas se clasifican en puras (solo suelo orbital) o impuras (afectan el borde). Las primeras son más comunes en accidentes deportivos. Las segundas suelen requerir cirugía reconstructiva.
En niños, las llamadas trapdoor fractures son frecuentes. Los huesos más flexibles atrapan músculos, causando dolor intenso. Requieren atención inmediata para evitar secuelas visuales.
La relación con los senos maxilares y etmoidales es crucial. Una lesión aquí puede derivar en infecciones o sinusitis crónica. Por eso, el diagnóstico con imágenes es esencial.
Causas comunes de las fracturas orbitales
En España, los accidentes de tráfico representan la mitad de los casos de trauma ocular. Según la , estos impactos generan fuerzas capaces de dañar huesos faciales. Otros desencadenantes incluyen deportes de contacto y caídas laborales.
Traumatismos directos
Un golpe frontal con objetos contundentes, como pelotas o puños, es la causa más frecuente. La fuerza se transmite a través de los tejidos blandos, comprimiendo los huesos. En niños, la flexibilidad ósea puede provocar fracturas en “trampa”.
Accidentes de tráfico y deportivos
El squash y el tenis son deportes de alto riesgo por la velocidad de los proyectiles. En carreteras, los airbags mal ajustados aumentan el peligro. La tabla siguiente resume las causas principales:
| Causa | Frecuencia (%) | Grupo afectado |
|---|---|---|
| Accidentes de tráfico | 50 | Adultos (18-65 años) |
| Deportes de contacto | 30 | Jóvenes (12-25 años) |
| Accidentes laborales | 15 | Trabajadores construcción |
| Violencia interpersonal | 5 | Hombres (20-40 años) |
Mecanismos de lesión
La teoría hidráulica explica cómo la presión del globo ocular fractura el suelo orbitario. En cambio, la teoría del aplastamiento describe golpes que destrozan el hueso directamente. Ambos mecanismos pueden coexistir en injuries complejas.
Los trabajadores industriales tienen 3 veces más riesgo por exposición a maquinaria pesada. Protocolos con cascos y protectores faciales reducen estos casos.
Síntomas de una fractura orbitaria
Identificar los síntomas a tiempo puede prevenir complicaciones graves en la zona ocular. Estos varían desde molestias leves hasta signos que comprometen la visión. Reconocerlos ayuda a buscar atención médica urgente.
Señales inmediatas tras el impacto
El dolor intenso y la hinchazón alrededor del ojo son los primeros indicios. Aparecen minutos después del golpe y pueden extenderse a la mejilla. En casos graves, la piel muestra hematomas o deformidad.
La inflamación puede limitar el movimiento ocular. Si persiste por horas, es señal de daño en músculos o tejidos profundos.
Problemas de visión
La visión doble (diplopía) es común, especialmente al mirar arriba o abajo. Ocurre por atrapamiento de músculos o alteraciones en la alineación ocular.
Otros síntomas incluyen:
- Visión borrosa por inflamación o sangrado interno
- Pérdida repentina de agudeza visual (signo de alarma)
- Fotofobia (molestia a la luz)
Signos neurológicos y complicaciones
El nervio infraorbitario puede dañarse, causando entumecimiento en mejilla, labio o encías (hipoestesia V2). En casos raros, se observa enfisema subcutáneo (aire bajo la piel).
Fractura orbitaria: causas, síntomas y opciones de tratamiento El enoftalmos (ojo hundido >2mm) indica fractura severa. La siguiente tabla resume la cronología:
| Síntoma | Tiempo de aparición | Gravedad |
|---|---|---|
| Dolor e hinchazón | Inmediato (0-1h) | Leve-moderado |
| Visión doble | 1-6 horas | Moderado |
| Entumecimiento facial | 6-24 horas | Severo |
| Enoftalmos | 24-48 horas | Urgente |
Las hemorragias retrobulbares son emergencias. Causan presión elevada en el ojo y requieren cirugía inmediata. Fractura orbitaria: causas, síntomas y opciones de tratamiento
Diagnóstico de una fractura orbitaria
Un diagnóstico preciso requiere análisis clínicos y herramientas de imagen detalladas. Los especialistas siguen protocolos estandarizados para evaluar el daño y evitar complicaciones.
Exploración física y pruebas clínicas
El primer paso es un examen manual. Se evalúa la movilidad ocular con pruebas como el test de motilidad. Esto detecta atrapamiento muscular o limitaciones.
Otros signos clave incluyen:
- Entumecimiento en mejilla o labio (afectación nerviosa).
- Hinchazón persistente o deformidad visible.
- Visión doble al mover el ojo.
En urgencias, se aplica un algoritmo rápido. Combina síntomas y hallazgos físicos para priorizar casos graves.
Tomografía computarizada y técnicas de imagen
La tomografía computarizada (TC) es el gold standard. Usa cortes de 2-3 mm para visualizar estructuras óseas y tejidos blandos. Revela detalles como el “signo de la lágrima”.
Las imágenes 3D ayudan en planificación quirúrgica. Sin embargo, errores comunes incluyen:
- Confundir suturas normales con líneas de fractura.
- Sobrepasar la dosis de radiación en niños (se usan protocolos pediátricos).
En casos dudosos, el contraste mejora la precisión. La resonancia magnética complementa para evaluar nervios o músculos atrapados.
Tipos de fracturas orbitales
Los especialistas clasifican estas lesiones según su ubicación y gravedad. La AO Foundation actualizó recientemente los criterios diagnósticos. Esto permite un enfoque más preciso en el tratamiento.
Fractura por reventón (blowout)
Ocurre cuando el impacto afecta principalmente el suelo orbitario. Representa el 80% de los casos en adultos. La fuerza comprime el globo ocular, fracturando la zona más débil.
En niños, las llamadas trapdoor fractures son frecuentes. Los músculos pueden quedar atrapados, causando dolor intenso. Requieren atención inmediata para evitar daños permanentes.
Fractura del borde orbital
Afecta los límites óseos que rodean la cavidad ocular. Son menos comunes pero más graves. Suelen requerir intervención quirúrgica para reconstruir la anatomía.
Las complicaciones incluyen:
- Deformidad facial visible
- Alteraciones en la movilidad ocular
- Riesgo elevado de enoftalmos
Fracturas combinadas
Cuando se dañan múltiples paredes, como el suelo y la pared medial. Son frecuentes en accidentes de alta energía. El tratamiento es complejo y multidisciplinario.
Las fracturas orbitocigomáticas son un subtipo especial. Combinan daños en el pómulo y la órbita. La siguiente tabla muestra su distribución:
| Tipo | Frecuencia (%) | Complicación principal |
|---|---|---|
| Blowout (suelo) | 65 | Atrapamiento muscular |
| Borde orbital | 20 | Deformidad facial |
| Combinadas | 15 | Enoftalmos severo |
Las variantes atípicas, como las del techo orbitario, son raras. Suelen asociarse a traumatismos craneales graves. Requieren evaluación neuroquirúrgica urgente.
Tratamiento para una fractura orbitaria
El abordaje terapéutico depende de la gravedad del daño óseo y tejidos circundantes. Los especialistas evalúan cada caso para decidir entre métodos conservadores o intervenciones quirúrgicas.
Manejo no invasivo
Cuando el daño es leve, se recomienda reposo y medicación específica. El protocolo incluye:
- Antibióticos como amoxicilina-ácido clavulánico para prevenir infecciones
- Corticosteroides para reducir la inflamación durante 5-7 días
- Analgésicos para controlar el dolor
Este enfoque requiere seguimiento semanal con tomografías de control. Si aparecen complicaciones, se reconsidera la cirugía.
Intervención quirúrgica
La cirugía se indica cuando hay:
- Más del 50% de afectación en el suelo ocular
- Atrapamiento muscular confirmado
- Deformidad facial evidente
Las técnicas modernas logran un 89% de éxito según estudios recientes. Se prefieren métodos mínimamente invasivos.
Técnicas reconstructivas
Los cirujanos utilizan dos abordajes principales:
- Transconjuntival: Acceso por el párpado inferior sin cicatrices visibles
- Endoscópico: Menor tiempo de recuperación y precisión mejorada
Los materiales de reconstrucción varían. El titanio ofrece mayor estabilidad, mientras el polietileno es más flexible.
La rehabilitación postoperatoria incluye ejercicios oculares y revisiones periódicas. La mayoría de pacientes recupera la movilidad completa en 4-6 semanas.
Recuperación y complicaciones potenciales
La rehabilitación tras una lesión ocular requiere cuidados específicos para evitar secuelas. El éxito depende del tratamiento inicial y el seguimiento médico riguroso. En España, el 85% de los pacientes logra una recuperación visual completa con el protocolo adecuado.
Tiempo de recuperación esperado
El proceso varía según la gravedad. Casos leves mejoran en 2-4 semanas. Los quirúrgicos necesitan 6-8 semanas para una rehabilitación completa.
Factores clave que influyen:
- Edad del paciente (niños se recuperan más rápido).
- Cumplimiento de las revisiones oftalmológicas.
- Terapia de movilidad ocular temprana.
Riesgos asociados
Las complicaciones más frecuentes incluyen enoftalmos (3% de casos) y diplopía residual. Las infecciones postquirúrgicas afectan solo al 5% de los pacientes.
Otras secuelas tardías:
- Ectropión (párpado invertido).
- Cicatrices visibles en abordajes externos.
- Hipoestesia facial persistente.
| Tipo de lesión | Tiempo recuperación | Éxito (%) |
|---|---|---|
| Fractura leve (no quirúrgica) | 2-4 semanas | 92 |
| Cirugía reconstructiva simple | 6 semanas | 85 |
| Lesiones combinadas | 8-12 semanas | 78 |
Los controles deben realizarse a las 24 horas, 1 semana y 1 mes postratamiento. Esto reduce riesgos y mejora los resultados funcionales.
Cuándo buscar atención médica urgente
Ante un golpe facial, ciertos síntomas exigen acción inmediata. La diplopía súbita o pupilas desiguales (anisocoria) indican emergency care prioritario. Estos signos pueden preceder a vision loss irreversible.
En España, el protocolo SAMUR-Protección Civil actúa rápido en trauma facial. Centros como La Paz (Madrid) o Vall d’Hebron (Barcelona) tienen unidades especializadas.
Señales que no pueden esperar:
- Dolor intenso con hinchazón creciente.
- Visión borrosa o sombras repentinas.
- Entumecimiento en mejilla o labio superior.
Los primeros 90 minutos son clave. La coordinación con neurocirugía evita daños mayores. Eduque al paciente: complicaciones como infecciones pueden aparecer días después.







